Lección 87

Abrir las puertas a los milagros no es lo que el mundo espera como la respuesta a los deseos, entrar en la zona milagrosa es compartir nuestra mente con la De Dios, transformar la percepción de lo que le ofrecemos al mundo y lo que Él nos ofrece.

Para este momento podremos vivir una experiencia aún basada en la dualidad, entre lo que queremos que pase y lo que sucede, y el ego sale delante de nosotros para preguntarnos que es eso que ves? Acaso no que tu vida sería “perfecta” ahora que dices que has decidido ver?

Aquí, quienes estamos dispuestos a ser alumnos del Maestro respondemos, sí por encima de todo veo Luz, no importa la circunstancia, siempre le abrazaré, le aceptaré y veré en ella La Luz, no juzgaremos más a las condiciones, porque al despertar estamos es dispuestos a ver las revelaciones.

El milagro es corregir la elección que hicimos de temor por el amor, es salir de las tinieblas a La Luz, es ver la verdad en medio del engaño, es recordar que siempre podemos elegir, y que esa elección y sus frutos no dependen nada más que de nosotros, allí es donde compartimos nuestra voluntad con la De Dios y sabemos que solo hay una, porque solo lo real existe, y al despertar sólo podemos ver y experimentar esa realidad que tres La Paz

Práctica:

En la mañana, lee la lección durante cuatro minutos:

1. (73) Mi voluntad es que haya luz.

2Hoy haré uso del poder de mi voluntad. 3No es mi voluntad andar a tientas en la oscuridad, temeroso de las sombras y ame­drentado por cosas invisibles e irreales. 4La luz será mi guía hoy. 5La seguiré a donde me lleve, y contemplaré únicamente lo que me muestre. 6Éste será el día en que experimentaré la paz de la verdadera percepción

Luego permanece en silencio y deja que venga la respuesta a ti hasta completar los quince minutos.

Durante el día ante cualquier percepción de resentimiento, aplica tus ideas sobre esta lección.

-He elegido La Luz sobre todo lo que experimento.
-Ninguna situación puede apartarme de ver la verdad
-Transformó todo desde mi voluntad al elegir desde mis pensamientos guiados por La Luz que Dios ha puesto en mi

En la noche lee la lección detenidamente una y otra vez por cuatro minutos:

(74) No hay más voluntad que la De Dios.

2Estoy a salvo hoy porque no hay más voluntad que la de Dios. 3Siento miedo sólo cuando creo que hay otra voluntad. 4Trato de atacar únicamente cuando tengo miedo, y sólo cuando trato de atacar puedo creer que mi eterna seguridad se ve amenazada. 5Hoy reconoceré que nada de esto ha ocurrido. 6Estoy a salvo porque no hay más voluntad que la de Dios.

Luego permanece en silencio con los ojos cerrados recibiendo el mensaje que tenga El Espíritu Santo hasta completar los 15 minutos.

Adicionalmente aplica durante el día, ante cualquier distracción que pareciera mostrarte un rostro diferente a tu verdadera identidad, las ideas de esta lección.

-Nada puede amenazar mi Confianza porque esta amparada en la voluntad De Dios
-La Voluntad De Dios es buena agradable y perfecta y Yo Soy la voluntad De Dios
-Mi elección es la confianza por lo tanto no temeré
-Ninguna ilusión podrá disuadir la voluntad del amor De Dios sobre mi.