Lección 257

3. Tema Especial.

El Pecado

Lo hemos entendido como todo lo que ofende los principios De Dios, faltas grabes a su Nombre.

El origen de la falta se dio cuando creímos ser un cuerpo, allí nos sentimos vulnerables y dimos por hecho que Dios no es perfecto con sus creaciones que hubo un error pues su Hijo puede fallar; y así adjudicamos esta facultad a todos los demás ateniéndonos a juzgar, culpar y castigar.

Este origen es falso y hace parte de una ilusión, el Padre jamas abandonó a su hijo, vive en El y es Uno con todas sus creaciones, toda reacción que indique lo contrario nos hace creer que la ofensa es posible, lo que genera la creación del temor y con ella la del ataque.

Somos Santos hijos De Dios y eso Seremos en la eternidad, no somos cuerpos, ni sentidos, somos parte De la Fuente que creó desde y hacia la perfección. Recordemos y entenderemos que el Pecado jamas existió ni existirá, pues sólo podremos amar y el amor jamás puede crear maldad.

La lección de hoy es:

“Que no me olvide de mi propósito.”

Explicación:

Olvidarnos de la razón de nuestra existencia es como caminar sin ver. He aquí la causa de nuestros miedos infundados, inseguridades, tristezas profundas y angustias.

Hoy estaremos dispuestos a recordar nuestro principal y único objetivo en este camino, Dánae nuestra mente a través del perdón.

“Padre, el perdón es el medio que Tú has elegido para nuestra salva­ción. No permitas que nos olvidemos hoy de que no tenemos otra volun­tad que la Tuya. Y así, nuestro propósito tiene asimismo que ser el Tuyo si queremos alcanzar la paz que Tú has dispuesto para nosotros.”

Práictica

Lee lenta y pausadamente la lección y la explicación que la acompaña, luego entra en el profundo silencio para que sea la Voz De Dios que te guíe en este recorrido, y puedas sentir La Paz que Él te brinda con su presencia y la manera en la que revelará lo que significas para Él, cuando aceptas su unión perfecta,
esa, que jamas ha desaparecido.

Durante el día mantén presente la
Afirmación y recuérdala cada vez que sientas necesidad de ponerla en práctica.

“Que no me olvide de mi propósito.”