Hoy una declaración quedará inscrita en nuestra mente de manera activa, pues ella siempre ha estado allí, simplemente no le ha habíamos reconocido. Hoy manifestamos Ser la expresión del Amor, fuimos creados desde allí, son los granos de arena los que hacen la playa y aunque no estén en la playa siguen siendo arena, así somos nosotros, esencia pura, la
Imagen y semejanza De Dios, la parte del todo.
Esto reafirma las ideas que hemos venido meditando en cada lección y nuestra capacidad de llevar acabo nuestra función, La Luz que proyectamos, la vida, la realidad como producto de nuestra humildad al reconocernos Uno con Él y de aprender a escucharle.
Práctica:
Tendremos dos prácticas una en el día, la otra en la noche, como lo venimos haciendo, a la Misma hora que las anteriores, cada una de 15 minutos. Inicia con la afirmación de hoy “El amor me creo a semejanza de Sí Mismo” y luego medita en la idea:
“La Santidad me creó santo.
La Bondad me creó bondadoso.
La Asistencia me creó servicial.
La Perfección me creó perfecto.”
Finalmente aquieta tus pensamientos y busca en tu interior la Santa presencia del Amor, si Él te creo está en ti, así que ve en Su búsqueda, a través del silencio, si viene algún pensamiento separado a esta idea, cámbialo introduciendo la lección de hoy “ El amor me creo a semejanza de Sí Mismo” o reflexionado en la semejanza que hay en ti, de acuerdo a los atributos De Dios que son la eternidad, la creación, la belleza, la santidad etc, siempre con el objetivo de encontrarte con Dios.
Adicionalmente durante el día práctica de cinco a seis veces por hora, repetirte la idea “El amor me creo a semejanza de Sí Mismo”, con la consciencia de que no eres tú quien te lo dices, que es la voz De Dios hablando a través de ti, la intensidad de esta lección es porque requieres reemplazar cualquier idea contraria a la verdad, y como tanto te has repetido lo opuesto, requerirás repeticiones de lo real para que la certeza de estos pensamientos sean los que primen en ti así como que comiences a entender la voz De Dios hablándote.
