Lección 62

Hoy que reconocemos que somos luz también reconocemos que vemos la plenitud total en toda persona, situación y circunstancia, que somos capaces de distinguir lo irreal y vano y del mismo modo desecharlo y aceptar solo la verdad, lo que procede de nuestro Creador y que siempre está.

Imaginemos una situación cotidiana, un día de trabajo en el que al llegar observas la mujer de la recepción que siempre te recibe con la mirada agachada y de mal humor, más ahora la ves como Es y no la identificas con ese carácter, sino que, en tu mente está el saludar a su Ser (ver la parte De Dios en ella); esto no puede más que producirte alegría y ella lo percibe, por consiguiente levanta su mirada y te sonríe, quizá ella no entiende lo que pase pero tú sí, extendiste tu luz porque la viste en ella. Si el caso fuese que ella no manifestara ningún cambio de actitud, pregúntate, cómo vería Dios a su hija amada en este momento? Y respóndete esto: veo a través de La Luz De Dios la
Luz que El ha puesto en todo y en todos, incluyéndome a mi.
Esto significa perdonar,
y es nuestra función, el propósito de nuestra presencia en esta experiencia llamada vida.

Práctica:

En la mañana y en la noche medita con los ojos cerrados durante dos minutos en la idea “Perdonar es mi función por ser la luz del mundo. Cumpliré mi función para así poder ser feliz.” Si te llegas a distraer durante la meditación, piensa la idea:”Deseo recordar esto porque quiero ser feliz”. Adicionalmente, durante el día, repite la idea cuantas veces te sea posible para mantenerte conectado a ella, cuando puedas hazlo con los ojos cerrados.

Ejemplo:

En la mañana:

Pienso… “Perdonar es mi función por ser la luz del mundo. Cumpliré mi función para así poder ser feliz.” Con los ojos cerrados medito en esta idea:
-La felicidad depende de mi.
-Soy feliz cuando elijo ver la verdad
-Ser luz del mundo me beneficia porque recibo como recompensa mi felicidad
-La luz está en mi, nada puede mostrarme obscuridad
-Dios esta en mi, su luz me lleva a perdonar mi errada manera de ver
Así durante dos minutos. De la
Misma forma en la noche.

Durante el día… repito la
Frase: “Perdonar es mi función por ser la luz del mundo. Cumpliré mi función para así poder ser feliz.” Cada vez que lo recuerde, como sugerencia cada hora.

***Nota especial

Las ideas que desarrolles a través de la meditación han de provenir de ti, el mensaje que escuches desde tu interior.