Lección 55

-Estoy decidido a ver las cosas de otra manera
-Lo que veo es una forma de venganza
-puedo escaparme de este mundo renunciando a los pensamientos de ataque
-No percibo lo que más me conviene
-No sé cuál es el propósito de nada

Explicación:

Si hiciésemos una encuesta de lo que sería un mundo ideal tendríamos respuestas como, un mundo en paz, sin pobreza, donde todos fuésemos felices; esto resumiría la definición de mundo ideal. Más realmente la manifestación de esos deseos en nuestro interiohr son un imposible, le hemos creído a la guerra, la
escases, la desigualdad.

Tomar la decisión de recordar los pensamientos De Dios nos dará la única oportunidad de ver realmente un mundo mas allá de lo ideal, pues desde nuestra mente contagiada por nuestro sistema egoico siempre estaremos en un campo de lucha que no nos deja saber ni siquiera que es lo mejor, más desde el amor lograremos entrar en el equilibrio y ese ha de ser nuestro único propósito, Inundar nuestros pensamientos con la presencia del amor que espontáneamente manifiesta el perdón para que sea revelada la verdad de nuestra esencia.

Práctica:

Repasa las siguientes lecciones con su explicación, meditando en ellas por dos minutos, durante la meditación deja que fluya todo lo relacionado a lo que se te va revelando, mantente en silencio hasta el final.

En el transcurso del día, ve pensando en cada lección y si te es posible hazlo con los ojos cerrados.

El repaso de hoy incluye lo siguiente:

1. (21) Estoy decidido a verlas cosas de otra manera.

2Lo que ahora veo no son sino signos de enfermedad, desastre y muerte. 3Esto no puede ser lo que Dios creó para Su Hijo bien amado. 4El hecho en sí de que vea tales cosas demuestra que no entiendo a Dios. 5Por lo tanto, tampoco entiendo a Su Hijo. 6Lo que veo me muestra que no sé quién soy. 7Estoy decidido a ver los testigos de la verdad en mí, en vez de aquellos que me mues­tran una ilusión de mí mismo.

2. (22) Lo que veo es una forma de venganza.

2El mundo que veo no es en modo alguno la representación de pensamientos amorosos. 3Es un cuadro en el que todo se ve ata­cado por todo. 4Es cualquier cosa menos un reflejo del Amor de Dios y del amor de Su Hijo. 5Son mis propios pensamientos de ataque los que dan lugar a este cuadro. 6Mis pensamientos amo­rosos me librarán de esta percepción del mundo y me brindarán la paz que Dios dispuso que yo tuviese.

3. (23) Puedo escaparme de este mundo renunciando a los pensa­mientos de ataque.

2En esto, y sólo en esto, radica la salvación. 3Si no albergase pensa­mientos de ataque no podría ver un mundo de ataque. 4A medida que el perdón permita que el amor retorne a mi conciencia, veré un mundo de paz, seguridad y dicha. 5Y esto es lo que elijo ver, en lugar de lo que ahora contemplo.

4. (24) No percibo lo que más me conviene.

2¿Cómo podría reconocer lo que más me conviene si no sé quién soy? 3Lo que yo creo que más me convendría no haría sino atarme aún más al mundo de las ilusiones. 4Estoy dispuesto a seguir al Guía que Dios me ha dado para descubrir qué es lo que más me conviene, reconociendo que no puedo percibirlo por mi cuenta.

5. (25) No sé cuál es el propósito de nada.

2Para mí, el propósito de todas las cosas es probar que las ilusio­nes que abrigo con respecto a mí mismo son reales. 3Para eso es para lo que trato de usar a todo el mundo y todas las cosas. 4Para eso es para lo que creo que es el mundo. 5Por lo tanto, no reco­nozco su verdadero propósito. 6El propósito que le he asignado ha dado lugar a una imagen aterradora del mismo. 7Quiero que mi mente se vuelva receptiva al verdadero propósito del mundo renunciando al que le he asignado, y descubrir la verdad acerca de él.