2. Tema Especial.
La Salvación
La hemos buscada a través de muchos esquemas creados por el hombre desde el principio de su idea de sentirse separado De Dios, lo cual generó el miedo.
La hemos buscado en libros, credos, religiones y todo lo externo que finalmente nos une momentáneamente pero luego nos deja en el campo de la separación.
Cuando la Salvación finalmente es una sola y está en la recuperación de la cordura de nuestra mente, recordando que todo ataque y división solo proviene de nuestros pensamientos. Es allí donde tenemos que ir, al origen. Y hay una promesa y es que la alcanzaremos, todo está diseñado para que lo logremos, porque el pensador de pensadores siempre ha estado allí y estará, tenemos a además un Guía, el Espíritu Santo que ve nuestras mentes sin juzgarlas y solo espera que le invoquemos para ver la verdad, y además de esto tenemos un eterno compañero de Camino, Jesús que con su amor nos ha revelado el principio de regresar al Padre.
La lección de hoy es:
“Amar a mi Padre es amar a Su Hijo.”
Explicación:
Un regalo es lo que recibimos cada vez que podemos compartir con un hijo De Dios, por eso también es imposible amar al Padre albergando el más mínimo sentimiento de rencor por una de sus criaturas. Ir en pos De Dios es respetar sus creaciones, aceptarlas y verlas como lo que son, el reflejo de su imagen y semejanza.
“Aceptaré seguir el camino que Tú elijas para que yo venga a Ti, Padre mío.
Y no podré por menos que triunfar porque así lo dispone TuVoluntad.
Y reconoceré que lo que Tu Voluntad dispone, y sólo eso, es lo que la mía dispone también. Por lo tanto, elijo amar a Tu Hijo. Amén.
Práctica
Lee lenta y pausadamente la lección y la reflexión que la acompaña y luego entra en el profundo silencio para que sea la Voz De Dios que te guíe en este recorrido, y puedas sentir La Paz que Él te brinda con su presencia y la manera en la que revelará lo que significas para Él, cuando aceptas su unión perfecta,
esa, que jamas ha desaparecido.
Durante el día mantén presente la
Afirmación y recuérdala cada vez que sientas necesidad de ponerla en práctica.
“Amar a mi Padre es amar a Su Hijo.
