Lección 224

1. Tema Especial.

El Perdón.

Reforzaremos lo que se nos ha estado recordando en medio de estas creaciones que han complicado nuestras mentes y sentimientos a través de los juicios, comprendiendo que todo lo vivido acá no es real por lo tanto no hay nada que perdonar y así saldremos de la matriz de la culpa para descubrir el perdón.

Que alguien te hizo daño? Fue tu rival? Te agredió? No es real, eso jamas pasó; solo fue una fabricación de tu mente y por consiguiente no es eterno así que no es De Dios y lo único real es Dios, así que incluso el deseo de perdonar será innecesario porque que hemos de perdonar si no ha pasado nada que altere la Realidad que Dios construyó?

Aquíetate y permite que el perdón haga su labor y te lleve de regreso a la unidad donde te conviertes uno con quien te creo y en ese encuentro te reúnes con tu hermano disfrutando la bienvenida de Cristo , quien ya ofreció su perdón para que tu te perdonaras y perdonarás cada pensamiento que te hizo creer separado del Padre.

La lección de hoy es:

“Dios es mi Padre y Él ama a Su Hijo.”

Explicación:

Una vida sin identidad se desperdicia en la búsqueda de ella, además que es agotante e infructuosa. Muchos caminos establecemos en búsqueda de ella y al ser todos externos nos generan una sensación de pérdida. Aveces pareciese que la hubiésemos encontrado en lo que nos identifica más al paso del tiempo aparece la sensación de soledad y escasez, pues todo lo superficial es limitado.

Recordar quien es nuestro Padre y lo que eso significa, es el encuentro del oasis en un desierto que creamos sin sentido, pues siempre estuvimos allí, dentro del manantial inagotable. Esto no puede más que generar una profunda y perfecta alegría que será eterna.

“Mi nombre, ¡Oh Padre!, todavía te es conocido. Yo lo he olvidado, y no sé adónde me dirijo, quién soy, ni qué es lo que debo hacer. Recuérdamelo ahora, Padre, pues estoy cansado del mundo que veo. Revélame lo que Tú deseas que vea en su lugar.”

Práctica:

Lee lenta y pausadamente la lección y la reflexión que la acompaña y luego entra en el profundo silencio para que sea la Voz De Dios que te guíe en este recorrido,
Y puedas sentir La Paz que Él te brinda con su presencia y la manera en la que revelará lo que significas para Él, cuando aceptas su unión perfecta,
Esa, que jamas ha desaparecido.

Durante el día mantén presente la
Afirmación y recuérdala cada vez que sientas necesidad de ponerla en práctica.

“Dios está conmigo. Vivo y me muevo en Él.”