Lección 166

Se nos han entregado sin límites los dones De Dios, para que los resguardemos. Este es el único tesoro que al ser compartido se acrecienta y precisamente esa ha sido la misión de tal entrega.

Dios nos dio un mundo en el que ni el dolor, ni la muerte existen, ese mundo en donde se albergan tales situaciones es producto de nuestras propias creaciones a causa del olvido de lo que se nos fue asignado.

Dios nos conoce como sus hijos y sabe plenamente que aquí y ahora lo tenemos todo, no hay más que esperar ni buscar, ya se nos ha hecho entrega desde el comienzo de los tesoros reales y hoy lo vamos a recordar y al hacerlo, los compartiremos aceptando que aquellos dones son atesorados por toda criatura existente y que en cada uno no hay sólo parte, sino el cofre entero porque no es exclusivo, Dios jamás haría acepciones con sus Hijos, el amor no puede ser selectivo. Así que hoy recordaremos nuestro propósito, aceptar lo que se nos fue dado y compartirlo con toda criatura, para que recuerden que llevan en sí,aquel invaluable tesoro.

Práctica:

Medita en el significado profundo de cada manifestación que la voluntad De Dios y la tuya en una sola, a través de esta declaración:

“Se me han confiado los dones de Dios.”

Al encontrarte con cada persona en tus pensamientos o físicamente recuérdale desde tu interior el propósito que hoy felizmente estás dispuesto a compartir.