Hoy nuestra mente continúa abriéndose a la experiencia de profundizar en los pensamientos De Dios, encontrándonos con su presencia en nuestro interior recordaremos a la vez nuestra naturaleza.
Disfrutamos hoy en este repaso de la realidad que se nos ofrece cuando decidimos despertar al recordar que cualquier pensamiento separado de los De Dios sólo ha mantenido nuestra mente vacía, pues cualquier idea jamás ha sido ni será nada, pues en Dios no existe.
Los pensamientos que Dios nos da son nuestros regalos, ellos liberan cualquier interferencia entre nuestra comunicación con Él.
Con Él es nuestra única manera de Ser, sin Él; nada somos.
Práctica para hoy:
“Mi mente alberga sólo que pienso con Dios”
Cinco minutos en la mañana y cinco en la noche céntrate en el silencio mientras recibes el mensaje que Dios te concede. Luego lee pausadamente cada lección:
(121)”Gracias Padre por los regalos que me has concedido.”
(122)”Que no me olvide de que soy uno con Dios.”
Repite Durante el día cada hora:
“Mi mente alberga sólo que pienso con Dios”
Y las dos lecciones para hoy:
(121)”Gracias Padre por los regalos que me has concedido.”
(122)”Que no me olvide de que soy uno con Dios.”
Al final del día, recibe el gozo de percibir la gratitud De Dios hacia ti, por estar cumpliendo con su voluntad de amor y perdón.
