Lección 136

Ayer observábamos como la identificación con la forma nos ha separado, tanto que que la hemos defendido a costa de nuestro propio bienestar.

La defensa se produce porque creemos que somos vulnerables, que estamos expuestos al ataque, por eso creamos escudos que bloquean la idea de sufrimiento y con ellos cuidamos nuestros sentimientos y nuestro cuerpo.

El origen de cualquier enfermedad está en nuestras emociones y allí está nuestra sanction. Todo lo que asociamos como verdadero solo nos separa de la verdad. Hemos promulgado que es verdad que el cuerpo es lo que nos identifica, que si algo nos pasa es él el que se afecta, que nos pueden lastimar y herir. La idea de que no podemos soportar nada de esto, ha construido una manera de expresarse y materializarse por medio de la enfermedad.

Te quieres sanar? sencillo, vuelve a la
Verdad, perdona, no te sientas amenazados recuerda que no eres un cuerpo y el propósito de que lo habites es tu despertar, nada más.

Práctica

Dedica un cuarto de hora en dos ocasiones y pide a la verdad que venga y te libere mientras piensas y afirmas:

“La enfermedad es una defensa contra la verdad.
Aceptaré la verdad de lo que soy, y dejaré que mi mente sane hoy completamente.”

Esto hará que presencies el milagro de la sanación , pues al recordar la cordura te liberarás, lo único que tienes que hacer de aquí en adelante para que permanezcas sano, es dejar de juzgar y de creer que eres un cuerpo.

Si durante el día te ves tentado a abandonar tu sanación repite:

“He olvidado lo que realmente soy, pues me confundí a mí mismo con mi cuerpo.
La enfermedad es una defensa con­tra la verdad.
Mas yo no soy un cuerpo.
Y mi mente es incapaz de atacar.
Por lo tanto, no puedo estar enfermo.”