Lección 123

Esta ruta en la que juntos hemos transitado durante este viaje, hemos encontrado más de lo que esperábamos; no sé tú, pero yo, me sorprendo día a día con cada lección, pues en cada paso son más las cosas que descubro, y es para mi una maravilla saber que el mundo que había venido viendo es una ilusión, es encontrar el significado real de lo que percibía como verdad y poderlo sentir, vivir y compartir con otros, es ver que el amor es la inspiración más preciosa que puede calmar cualquier síntoma doloroso, frío y temeroso para luego borrarlo con el poder que no lucha, que no ataca sino que revela, que nada puede Ser más que Dios.

Hoy por insignificante que parezca nuestro avance, es un momento para celebrar, pues no se ve el camino, se observa El Paso, el que pone su huella en el instante, y allí está el motivo más poderoso de gratitud, la consciencia del momento presente!!! Ver que no hay historia que borrar, ni plan por desvirtuar, que lo limitado es ilusión, ver que podemos ver sin ojos, a través de la visón, que no necesitamos pensar sino sencillamente recordar que somos, y lo hacemos al estar con Él.

Gracias, también es un término renovado, hemos dado gracias por las ilusiones pero hoy quizá por primera vez damos gracias desde la conciencia, porque entendemos que un verdadero regalo no se acerca ni a la joya de más alto valor en este sueño, porque recordamos que la generosidad De Dios no ha sido medida, ni la ha entregado parcialmente, porque su regalo, es en sí; Él Mismo, Él se ha dado todo para nosotros, ha estado siempre en ti en mi y en todo lo que vemos, ha sido ilimitado y con su entrega nos ha heredado sus expresiones, La Paz, la confianza, la alegría, la seguridad, la certeza de Ser.

Gracias a Dios pues nos ha dado su voz y en el silencio le hemos escuchado, ahora tu y yo tenemos una misión, recordarle al mundo que esa voz puede ser escuchada por todos y lo único que necesitamos hacer es recodar todo el tiempo que le podemos oír, sentir, vivir y extender por medio de La Luz que emana a través de nosotros desde su infinita presencia.

Práctica:

En la mañana y en la noche en silencio da gracias por Su presencia y lo que se extiende a través de ella. 15 minutos en cada oportunidad para sentir también su gratitud, como la respuesta que te da al haberle aceptado y hacerle tu compañero de camino.

Durante el transcurso del día cada hora recuérdale y agradécele por el regalo de su Hijo, que se revela como el maestro para así lograr tu salvación y la de todas las almas que han ingresado a este sueño.