Esta experiencia limitada nos has hecho sentirnos solos y con ello hemos negado nuestra identidad, y nos hemos creído no ser producto de nuestro adormecimiento.
Más hemos despertado y aceptamos la felicidad una vez que que hemos recordado nuestra perfecta unidad con el padre y al apreciarlo sabemos que ahora mismo hemos dispuesto nuestras mentes al amor y con ella también hemos deshecho cualquier ilusión de temor.
Práctica:
Para los repasos de mañana y noche:
(95) “Soy un solo Ser, unido a mi Creador.”
“Mías son la serenidad y la paz perfecta, pues soy un solo Ser, completamente íntegro, uno con toda la creación y con Dios.”
(96) “La salvación procede de mi único Ser.”
“Desde mi único Ser, cuyo conocimiento aún permanece en mi mente, veo el plan perfecto de Dios para mi salvación perfectamente consumado.”
A la hora en punto di:
“Soy un solo Ser, unido a mi Creador.”
Media hora más tarde repite:
“La salvación procede de mi único Ser.”
