Lección 113

Jamás nos hemos separado del Corazón De Dios, de su mente, de su luz.
Esta experiencia limitada nos has hecho sentirnos solos y con ello hemos negado nuestra identidad, y nos hemos creído no ser producto de nuestro adormecimiento.

Más hemos despertado y aceptamos la felicidad una vez que que hemos recordado nuestra perfecta unidad con el padre y al apreciarlo sabemos que ahora mismo hemos dispuesto nuestras mentes al amor y con ella también hemos deshecho cualquier ilusión de temor.

Práctica:

Para los repasos de mañana y noche:

(95) “Soy un solo Ser, unido a mi Creador.”

“Mías son la serenidad y la paz perfecta, pues soy un solo Ser, completamente íntegro, uno con toda la creación y con Dios.”

(96) “La salvación procede de mi único Ser.”

“Desde mi único Ser, cuyo conocimiento aún permanece en mi mente, veo el plan perfecto de Dios para mi salva­ción perfectamente consumado.”

A la hora en punto di:
“Soy un solo Ser, unido a mi Creador.”

Media hora más tarde repite:
“La salvación procede de mi único Ser.”