Hoy iniciamos nuestro tercer repaso, cada lección ha de practicarse en la mañana y en la noche.
Los conflictos nos distraen y la quietud conecta con nuestro ser del que yace La Luz, y podemos ver de una manera clara, una manera que ha estado siempre ahí y que podemos apreciarla y experimentarla cuando abrimos nuestros ojos espirituales para ver La Luz que hay en todos nosotros.
Al percibir La Luz, solo podemos sentirnos tranquilos serenos, en paz y es allí en donde está la fortaleza, en recordar que somos espíritus luminosos y que podemos vivirlo en el aquí y el ahora, deshaciendo cualquier imagen y percepción física que nos distraiga, porque siempre volveremos a nuestra fuente y allí obraremos milagros.
Práctica:
Para los repasos de mañana y noche:
(91).Los milagros se ven en La Luz
“No puedo ver en la oscuridad.
Permite que la luz de la santidad y de la verdad ilumine mi mente y me deje ver la inocencia que mora en mí.”
(92) Los milagros se ven en la luz, y la luz y la fortaleza son una.
“Veo a través de la fortaleza el regalo que Dios me dio.
Mi debilidad es la oscuridad que Su regalo disipa, al ofrecerme Su fortaleza para que ocupe su lugar.”
A la hora en punto menciona:
“Los milagros se ven en la luz.”
Media hora más tarde:
“Los milagros se ven en la luz, y la luz y la fortaleza son una.”
