Al leer que el pecado no existe, me pregunté y que pasa con toda la mandad que hay en la humanidad? Con sus consecuencias? Pero al recordar que todo aspecto separado de la características De Dios es una ilusión entendí el significado de esto. Dios es la verdad, el pecado es la ilusión, Dios es eterno, el pecado es parte del tiempo, nuestras almas son eternas, nuestros cuerpos no. La voluntad De Dios es que seamos felices, y solo podemos experimentar la voluntad De Dios, por lo tanto todo lo contrario a ella hace parte de la ilusión, en este mundo de egos y cuerpos separados sólo vemos errores, en la unidad De Dios sólo Santidad.
El Ser consientes de esto nos libra de los pensamientos pecaminosos, si pensamos santidad solo veremos santidad, lo cual aclara que Nunca se avala por más de ser una ilusión, los actos que manifiesten separación (pecados) sencillamente no existen y lo que no es real desaparece. Dejar de pecar no por miedo a las consecuencias sino por declaración de la verdad es lo que marca la diferencia esto lo ve una mente despierta.
Dios no puede crear pecado, Él es Santo por lo tanto no pudo haber engendrado pecadores, nuestro único error fue creer que un día dejamos nuestra morada, su presencia y de ahí se desató toda ilusión.
Alegrémonos porque no hay castigo, no hay pecado, solo felicidad y en ella está nuestra salvación.
Práctica:
Durante los cinco minutos primeros minutos de cada hora, comienza recordando:
“La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.
El pecado no existe ni tiene consecuencias.”
En el transcurso de los cinco minutos experimenta la dicha, deshaciéndote de los obstáculos que te impedían experimentar La Paz, pues no hay nada que temer, y por lo tanto no requieres infringirte el dolor.
Recuerda esto hoy, y repite en silencio lo la saque puedas:
“La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.
Ésa es la verdad, pues el pecado no existe.”
