“Que recuerde que Dios me creó.”
3. Tema Especial.
El Pecado
Lo hemos entendido como todo lo que ofende los principios De Dios, faltas grabes a su Nombre.
El origen de la falta se dio cuando creímos ser un cuerpo, allí nos sentimos vulnerables y dimos por hecho que Dios no es perfecto con sus creaciones que hubo un error pues su Hijo puede fallar; y así adjudicamos esta facultad a todos los demás ateniéndonos a juzgar, culpar y castigar.
Este origen es falso y hace parte de una ilusión, el Padre jamas abandonó a su hijo, vive en El y es Uno con todas sus creaciones, toda reacción que indique lo contrario nos hace creer que la ofensa es posible, lo que genera la creación del temor y con ella la del ataque.
Somos Santos hijos De Dios y eso Seremos en la eternidad, no somos cuerpos, ni sentidos, somos parte De la Fuente que creó desde y hacia la perfección. Recordemos y entenderemos que el Pecado jamas existió ni existirá, pues sólo podremos amar y el amor jamás puede crear maldad.
La lección de hoy es:
“Que recuerde que Dios me creó.”
Explicación:
Nuestra mente creó la ilusión de la oscuridad, el daño, la ofensa, el delirio de la agresión, pero nuestro creador fue Dios y Él ÚNICAMENTE puede crear respecto a su semejanza, “Un árbol de peras no puede dar manzanas” olvidamos nuestra semilla original pero hoy estamos dispuestas a recordarlo y de aquí en adelante con la lucidez que ha provocado el amor De Dios solo daremos el fruto digno de nuestro creador.
“Padre, yo no me creé a mí mismo, aunque en mi demencia creí que así había sido. No obstante, en cuanto que Pensamiento Tuyo, no he abandonado mi Fuente y sigo siendo parte de Aquel que me creó. Tu Hijo, Padre mío, Te llama hoy. Que recuerde que Tú me creaste. Que recuerde mi Identidad. Y que deje que mi impecabilidad vuelva a alzarse ante la visión de Cristo, a través de la cual deseo hoy contemplar a mis hermanos y contemplarme a mí mismo.”
Práctica
Lee lenta y pausadamente la lección y la explicación que la acompaña, luego entra en el profundo silencio para que sea la Voz De Dios que te guíe en este recorrido, y puedas sentir La Paz que Él te brinda con su presencia y la manera en la que revelará lo que significas para Él, cuando aceptas su unión perfecta,
esa, que jamas ha desaparecido.
Durante el día mantén presente la
Afirmación y recuérdala cada vez que sientas necesidad de ponerla en práctica.
“Que recuerde que Dios me creó.”
