Lección 259

3. Tema Especial.

El Pecado

Lo hemos entendido como todo lo que ofende los principios De Dios, faltas grabes a su Nombre.

El origen de la falta se dio cuando creímos ser un cuerpo, allí nos sentimos vulnerables y dimos por hecho que Dios no es perfecto con sus creaciones que hubo un error pues su Hijo puede fallar; y así adjudicamos esta facultad a todos los demás ateniéndonos a juzgar, culpar y castigar.

Este origen es falso y hace parte de una ilusión, el Padre jamas abandonó a su hijo, vive en El y es Uno con todas sus creaciones, toda reacción que indique lo contrario nos hace creer que la ofensa es posible, lo que genera la creación del temor y con ella la del ataque.

Somos Santos hijos De Dios y eso Seremos en la eternidad, no somos cuerpos, ni sentidos, somos parte De la Fuente que creó desde y hacia la perfección. Recordemos y entenderemos que el Pecado jamas existió ni existirá, pues sólo podremos amar y el amor jamás puede crear maldad.

La lección de hoy es:

“Que recuerde que el pecado no existe.”

Explicación:

Cualquier evento que encarne culpabilidad, es el producto de la separación De Dios, y la culpa genera castigo lo que desencadena dolor. Tu y yo fuimos eximidos de culpa y dotados de santidad, distraernos con la idea de que podemos pecar es olvidar que Dios habita en nosotros. El pensamiento a revisar es: Dios está en mi, entonces el pecado no puede coexistir en esta relación.

Pecar no es una decisión, es una consecuencia de la ilusión de creernos apartados de la presencia De Dios, y esa ilusión no hace parte de la existencia, es solo el resultado de la ceguera. La Santidad no es un postulado, es el efecto de recordar y vivir en cada instante la presencia De Dios.

“Padre, hoy no quiero ser presa de la locura. No tendré miedo del amor ni buscaré refugio en su opuesto. Pues el amor no puede tener opuestos. Tú eres la Fuente de todo lo que existe. Y todo lo que existe sigue estando Contigo, así como Tú con ello.”

Práctica

Lee lenta y pausadamente la lección y la explicación que la acompaña, luego entra en el profundo silencio para que sea la Voz De Dios que te guíe en este recorrido, y puedas sentir La Paz que Él te brinda con su presencia y la manera en la que revelará lo que significas para Él, cuando aceptas su unión perfecta,
esa, que jamas ha desaparecido.

Durante el día mantén presente la
Afirmación y recuérdala cada vez que sientas necesidad de ponerla en práctica.

“Que recuerde que el pecado no existe.”