Lección 251

3. Tema Especial.

El Pecado

Lo hemos entendido como todo lo que ofende los principios De Dios, faltas grabes a su Nombre.

El origen de la falta se dio cuando creímos ser un cuerpo, allí nos sentimos vulnerables y dimos por hecho que Dios no es perfecto con sus creaciones que hubo un error pues su Hijo puede fallar; y así adjudicamos esta facultad a todos los demás ateniéndonos a juzgar, culpar y castigar.

Este origen es falso y hace parte de una ilusión, el Padre jamas abandonó a su hijo, vive en El y es Uno con todas sus creaciones, toda reacción que indique lo contrario nos hace creer que la ofensa es posible, lo que genera la creación del temor y con ella la del ataque.

Somos Santos hijos De Dios y eso Seremos en la eternidad, no somos cuerpos, ni sentidos, somos parte De la Fuente que creó desde y hacia la perfección. Recordemos y entenderemos que el Pecado jamas existió ni existirá, pues sólo podremos amar y el amor jamás puede crear maldad.

La lección de hoy es:

“No necesito nada más que la verdad”

Explicación:

Hasta ahora hemos venido buscando sin encontrar, pidiendo sin recibir, nada nos sacia, nada nos da respuestas y si lo hacen son sin fundamento y pierden sentido rápidamente. Aveces nos cerramos y pensamos que nos sirve más conformarnos con respuestas que están cargadas de dudas y nos dormimos sobre ellas, temiendo reconocer que no sabemos nada.

Si tan solo buscamos la verdad y esa verdad la liberamos podemos comprender lo que somos y con ello reconocer que no necesitamos nada en absoluto de lo que hemos creído necesitar.

“Y por esa paz, Padre nuestro, te damos gracias. Lo que nos negamos a nosotros mismos, Tú nos lo has restituido, y ello es lo único que en verdad queremos.”

Comentario

Práctica

Lee lenta y pausadamente la lección y la explicación que la acompaña, luego entra en el profundo silencio para que sea la Voz De Dios que te guíe en este recorrido, y puedas sentir La Paz que Él te brinda con su presencia y la manera en la que revelará lo que significas para Él, cuando aceptas su unión perfecta,
esa, que jamas ha desaparecido.

Durante el día mantén presente la
Afirmación y recuérdala cada vez que sientas necesidad de ponerla en práctica.

“No necesito nada más que la verdad”