Lección 250

2. Tema Especial.

La Salvación

La hemos buscada a través de muchos esquemas creados por el hombre desde el principio de su idea de sentirse separado De Dios, lo cual generó el miedo.

La hemos buscado en libros, credos, religiones y todo lo externo que finalmente nos une momentáneamente pero luego nos deja en el campo de la separación.

Cuando la Salvación finalmente es una sola y está en la recuperación de la cordura de nuestra mente, recordando que todo ataque y división solo proviene de nuestros pensamientos. Es allí donde tenemos que ir, al origen. Y hay una promesa y es que la alcanzaremos, todo está diseñado para que lo logremos, porque el pensador de pensadores siempre ha estado allí y estará, tenemos a además un Guía, el Espíritu Santo que ve nuestras mentes sin juzgarlas y solo espera que le invoquemos para ver la verdad, y además de esto tenemos un eterno compañero de Camino, Jesús que con su amor nos ha revelado el principio de regresar al Padre.

La lección de hoy es:

“Que no vea ninguna limitación en mí.”

Explicación:

No ver ninguna limitación en mi, implica no ver una limitación en los otros, recordemos que somos lo que vemos, así que hoy vamos a darle una mirada digna al hijo De Dios, que nos recuerda la maravilla de su creación, hoy no juzgaremos ni debatiremos con la razón lo que es correcto o no, hoy veremos la perfección de la creación De Dios e invocaremos su amor, recordando que nuestra escénica es literalmente perfecta, pues su fuente es Dios.

“Él es Tu Hijo, Padre mío. Y hoy quiero contemplar su ternura en lugar de mis ilusiones. Él es lo que yo soy, y tal como lo vea a él, me veré a mí mismo. Hoy quiero ver verdaderamente, para que en este mismo día pueda por fin identificarme con él.”

Comentario

Práctica

Lee lenta y pausadamente la lección y la reflexión que la acompaña y luego entra en el profundo silencio para que sea la Voz De Dios que te guíe en este recorrido, y puedas sentir La Paz que Él te brinda con su presencia y la manera en la que revelará lo que significas para Él, cuando aceptas su unión perfecta,
esa, que jamas ha desaparecido.

Durante el día mantén presente la
Afirmación y recuérdala cada vez que sientas necesidad de ponerla en práctica.

“Que no vea ninguna limitación en mí.”