Lección 239

2. Tema Especial.

La Salvación

La hemos buscada a través de muchos esquemas creados por el hombre desde el principio de su idea de sentirse separado De Dios, lo cual generó el miedo.

La hemos buscado en libros, credos, religiones y todo lo externo que finalmente nos une momentáneamente pero luego nos deja en el campo de la separación.

Cuando la Salvación finalmente es una sola y está en la recuperación de la cordura de nuestra mente, recordando que todo ataque y división solo proviene de nuestros pensamientos. Es allí donde tenemos que ir, al origen. Y hay una promesa y es que la alcanzaremos, todo está diseñado para que lo logremos, porque el pensador de pensadores siempre ha estado allí y estará, tenemos a además un Guía, el Espíritu Santo que ve nuestras mentes sin juzgarlas y solo espera que le invoquemos para ver la verdad, y además de esto tenemos un eterno compañero de Camino, Jesús que con su amor nos ha revelado el principio de regresar al Padre.

La lección de hoy es:

“Mía es la gloria de mi Padre.”

Explicación:

El Padre comparte su gloria con sus hijos, fue el mensaje de Cristo, la Gloria es del Padre y para el Padre, y eso nos santifica pues el Padre habita en sus hijos y su amor permanece para siempre.

Al leer estas frases en donde se nos otorgan calificativos en alta estima en este punto en el que nuestra mente ha entendido que la división no existe, nos revela la humildad al sortearnos de nuestros preconceptos errados en el estado de adormecimiento en el que permanecíamos, más ahora estamos despertando y podemos ver y recordar lo que es real.

“Te damos gracias, Padre, por la luz que refulge por siempre en no­sotros. Y la honramos porque Tú la compartes con nosotros. Somos uno, unidos en esa luz y uno Contigo, en paz con toda la creación y con nosotros mismos.”

Práctica

Lee lenta y pausadamente la lección y la reflexión que la acompaña y luego entra en el profundo silencio para que sea la Voz De Dios que te guíe en este recorrido, y puedas sentir La Paz que Él te brinda con su presencia y la manera en la que revelará lo que significas para Él, cuando aceptas su unión perfecta,
esa, que jamas ha desaparecido.

Durante el día mantén presente la
Afirmación y recuérdala cada vez que sientas necesidad de ponerla en práctica.

“Mía es la gloria de mi Padre.”