1. Tema Especial.
El Perdón.
Reforzaremos lo que se nos ha estado recordando en medio de estas creaciones que han complicado nuestras mentes y sentimientos a través de los juicios, comprendiendo que todo lo vivido acá no es real por lo tanto no hay nada que perdonar y así saldremos de la matriz de la culpa para descubrir el perdón.
Que alguien te hizo daño? Fue tu rival? Te agredió? No es real, eso jamas pasó; solo fue una fabricación de tu mente y por consiguiente no es eterno así que no es De Dios y lo único real es Dios, así que incluso el deseo de perdonar será innecesario porque que hemos de perdonar si no ha pasado nada que altere la Realidad que Dios construyó?
Aquíetate y permite que el perdón haga su labor y te lleve de regreso a la unidad donde te conviertes uno con quien te creo y en ese encuentro te reúnes con tu hermano disfrutando la bienvenida de Cristo , quien ya ofreció su perdón para que tu te perdonaras y perdonarás cada pensamiento que te hizo creer separado del Padre.
La lección de hoy es:
“Éste es el instante Santo de mi Liberación.”
Explicación:
Un sólo momento, un pestañeo, será suficiente para recordar que siempre hemos estado en nuestra Santa Morada; allí donde el compañero permanente es el amor y sus frutos, La Paz, la mansedumbre, la sanidad y la pasión viva De Dios, que es el anfitrión que nos aloja como sus permanentes huéspedes brindándonos lo mejor.
“Padre, hoy es el día en que me libero porque mi voluntad es la Tuya. Pensé hacer otra voluntad. Sin embargo, nada de lo que pensé aparte de Ti existe. Y soy libre porque estaba equivocado y las ilusiones que abrigaba no afectaron en modo alguno mi realidad. Ahora renuncio a ellas y las pongo a los pies de la verdad, a fin de que sean para siempre borradas de mi mente. Éste es el instante santo de mi liberación. Padre, sé que mi voluntad es una con la Tuya.”
Práctica:
Lee lenta y pausadamente la lección y la reflexión que la acompaña y luego entra en el profundo silencio para que sea la Voz De Dios que te guíe en este recorrido,
Y puedas sentir La Paz que Él te brinda con su presencia y la manera en la que revelará lo que significas para Él, cuando aceptas su unión perfecta,
Esa, que jamas ha desaparecido.
Durante el día mantén presente la
Afirmación y recuérdala cada vez que sientas necesidad de ponerla en práctica.
“Éste es el instante santo de mi liberación.”
