Lección 225

1. Tema Especial.

El Perdón.

Reforzaremos lo que se nos ha estado recordando en medio de estas creaciones que han complicado nuestras mentes y sentimientos a través de los juicios, comprendiendo que todo lo vivido acá no es real por lo tanto no hay nada que perdonar y así saldremos de la matriz de la culpa para descubrir el perdón.

Que alguien te hizo daño? Fue tu rival? Te agredió? No es real, eso jamas pasó; solo fue una fabricación de tu mente y por consiguiente no es eterno así que no es De Dios y lo único real es Dios, así que incluso el deseo de perdonar será innecesario porque que hemos de perdonar si no ha pasado nada que altere la Realidad que Dios construyó?

Aquíetate y permite que el perdón haga su labor y te lleve de regreso a la unidad donde te conviertes uno con quien te creo y en ese encuentro te reúnes con tu hermano disfrutando la bienvenida de Cristo , quien ya ofreció su perdón para que tu te perdonaras y perdonarás cada pensamiento que te hizo creer separado del Padre.

La lección de hoy es:

“Dios es mi Padre, y Su Hijo lo ama.”

Explicación:

Si hemos de recordar cuanto nos ama Dios, el camino es recordando cuanto le amamos a Él, “Dar es igual que Recibir” no podemos entender su amor ni compartirlo con otros de otra manera.

“Padre, no puedo sino corresponder a Tu Amor, pues dar es lo mismo que recibir y Tú me has dado todo Tu Amor. Tengo que corresponder a él, pues quiero tener plena conciencia de que es mío, de que arde en mi mente y de que, en su benéfica luz, la mantiene inmaculada, amada, libre de miedo y con un porvenir en el que sólo se puede perfilar paz. ¡Cuán apacible es el camino por el que a Tu amoroso Hijo se le conduce hasta Ti!”

Práctica:

Lee lenta y pausadamente la lección y la reflexión que la acompaña y luego entra en el profundo silencio para que sea la Voz De Dios que te guíe en este recorrido,
Y puedas sentir La Paz que Él te brinda con su presencia y la manera en la que revelará lo que significas para Él, cuando aceptas su unión perfecta,
Esa, que jamas ha desaparecido.

Durante el día mantén presente la
Afirmación y recuérdala cada vez que sientas necesidad de ponerla en práctica.

“Dios es mi Padre, y Su Hijo lo ama.”