Lección 223

1. Tema Especial.

El Perdón.
Reforzaremos lo que se nos ha estado recordando en medio de estas creaciones que han complicado nuestras mentes y sentimientos a través de los juicios, comprendiendo que todo lo vivido acá no es real por lo tanto no hay nada que perdonar y así saldremos de la matriz de la culpa para descubrir el perdón.

Que alguien te hizo daño? Fue tu rival? Te agredió? No es real, eso jamas pasó; solo fue una fabricación de tu mente y por consiguiente no es eterno así que no es De Dios y lo único real es Dios, así que incluso el deseo de perdonar será innecesario porque que hemos de perdonar si no ha pasado nada que altere la Realidad que Dios construyó?

Aquíetate y permite que el perdón haga su labor y te lleve de regreso a la unidad donde te conviertes uno con quien te creo y en ese encuentro te reúnes con tu hermano disfrutando la bienvenida de Cristo , quien ya ofreció su perdón para que tu te perdonaras y perdonarás cada pensamiento que te hizo creer separado del Padre.

La lección de hoy es:

“Dios es mi vida. No tengo otra vida que la Suya.”

Explicación:

Jamás nos hemos apartado De Dios es imposible que esto haya pasado, Él esta en nosotros y nosotros en Él, esto nos permite la santidad pues donde está Dios no puede haber falta ni error, todos estos pensamientos que manifestamos en actos Llamados pecados son solo el fruto de la idea falsa de creer en un Dios separado, alejado y externo a nosotros. Recordarlo nos regresa a casa de donde nunca hemos salido y con la conciencia de la existencia De Dios solo podemos generar actos de amor.

“Padre nuestro, permítenos contemplar la faz de Cristo en lugar de nuestros errores. Pues nosotros que somos Tu santo Hijo somos incapa­ces de pecar. Queremos contemplar nuestra inocencia, pues la culpabilidad proclama que no somos Tu Hijo. Y no queremos seguir relegándote al olvido, pues nos sentimos solos aquí y anhelamos estar en el Cielo, que es nuestro hogar. Queremos regresar hoy. Nuestro Nombre es el Tuyo, y reconocemos que somos Tu Hijo.”

Práctica:

Lee lenta y pausadamente la lección y la reflexión que la acompaña y luego entra en el profundo silencio para que sea la Voz De Dios que te guíe en este recorrido,
Y puedas sentir La Paz que Él te brinda con su presencia y la manera en la que revelará lo que significas para Él, cuando aceptas su unión perfecta,
Esa, que jamas ha desaparecido.

Durante el día mantén presente la
Afirmación y recuérdala cada vez que sientas necesidad de ponerla en práctica.

“Dios está conmigo. Vivo y me muevo en Él.”