Hoy es un día de avances extraordinarios, sanamos el pasado y aseguramos desde la certeza nuestro futuro. Vamos al Cielo en el presente y entendemos el tiempo De Dios, en el que se produce todo en un mismo insetante, en el que declarar que las cosas son hechas, es una verdad en el aquí y en el ahora. Ya no hay espera, ahora solo podemos esperar plenitud, gozo y la tranquilidad que puede dar el Padre.
Nos vemos en sus manos, todo está en su dinámica perfecta, y con tal Poder recordamos esta lección que ha de acompañarnos no solo por hoy, sino siempre en el ahora, pues así será sana nuestra mente de cualquier ilusión, será el antídoto de cualquier tipo de distracción.
Porque Ya está hecho. YA ESTAS LISTO. La salvación es en el instante presente.
Práctica:
Comienza tu jornada y finalízala entrando en un periodo de conexión con la palabra De Dios, inicia declarando:
“Pongo el futuro en Manos de Dios.”
Mantente en silencio y espera la respuesta De Dios, siente lo que esto significa, tómate todo el tiempo para deleitarte en este momento de libertad, pues a partir de ahora, tu futuro trivial se desvanece y surge la verdad con la que desde el presente construyes la creación que va acorde a lo que Dios tiene para ti.
Durante el día, mantén presente esta idea. Declara desde la convicción que revela tu alma, y permite que la sensación de plenitud te acompañe en cada instante.
