1. Trabajaremos con la verdad, nuestra misión es constancia como siempre pero su recompensa es la fortaleza de la verdad dentro de nosotros, iremos desarrollando las capacidades de entenderla y reconocerla con ello, la capacidad también de aprender a reconocer lo que no es.
2. Contaremos cómo siempre más ahora enfatiza este repaso, con la presencia del Maestro que desde el inicio de este sueño ha estado allí; en este nivel de los ejercicios nos recuerda que se han incluido todos los hijos De Dios para despertar y que su alegría es maravillosa cuando llevamos a cabo esta Bella práctica, así que su apoyo será constante, así que Cristo está con nosotros más que nunca en este recorrido.
Cada práctica del repaso inicia con la verdad de verdades:
“Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.”
Recordaremos este pensamiento y experimentaremos su realidad al amanecer y al anochecer para luego acompañarlo con el recuerdo de las lecciones que a diario se repasarán.
Práctica:
“Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.”
Recordaremos este pensamiento y experimentaremos su realidad al amanecer y al anochecer para luego acompañarlo con el recuerdo de las siguientes lecciones:
Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
1. (167) Sólo hay una vida, y ésa es la vida que comparto con Dios.
Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
2. (168) Tu gracia me es dada. La reclamo ahora.
Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
