Lección 117

Reafirmamos el valor de lo real, lo manifestamos con la claridad de la definición de nuestros pensamientos,uniéndolos a la verdad, transitando solo los recorridos del amor, pues después de esto nada igualará ni en valor ni en estima su presencia.

Amor, dicha, felicidad, eso es Dios, habrá algo más detrás de lo que necesitemos ir? Qué nos puede ofrecer el mundo, eso que antes intercambiamos por miedo y desconocimiento, por olvido. Más hoy recordamos porque podemos ver, porque hemos transformado nuestras mentes. Esto igual aunque por instantes regresemos al sueño, es lo que nos despierta dulcemente, a estas alturas ya las experiencias que vivimos nos llevan al principio del amor aunque el ego pretenda deshacerlo, ya sabemos que es imposible y dócilmente invocamos la presencia del Espíritu Santo acogiéndonos a El desde la confianza y protección que nos da, saliendo de las seducciones de la ilusión.

Para los repasos de mañana y noche:

(103) Dios, al ser Amor, es también felicidad.

Quiero recordar que el amor es felicidad y que nada más me puede hacer feliz.
Elijo, por lo tanto, no abrigar ningún sustituto para el amor.

(104) Busco únicamente lo que en verdad me pertenece.

EI amor, al igual que la dicha, constituyen mi patrimo­nio.
Éstos son los regalos que mi Padre me dio.
Acep­taré todo lo que en verdad me pertenece.

A la hora en punto:
Dios, al ser Amor, es también felicidad.

Media hora más tarde:
Busco únicamente lo que en verdad me pertenece.