Hoy encontraremos de nuevo una definición que nos regresa a la realidad,
-descanso- es ausencia total de dolor, sufrimiento, ansiedad, angustia, tristeza, tiempo, preocupación, intranquilidad, enfermedad, muerte; todo redundando en ilusión.
-Descanso- es sinónimo de paz, sosiego, tranquilidad, plenitud, confianza, armonía, alegría, sanidad, renacimiento, despertar.
Hoy entraremos en la realidad de reconocer la presencia De Dios en nuestro Ser, al hacerlo, definitivamente experimentaremos sus efecto que son inalterables y completamente alcanzables, pues somos parte de El y El parte nuestra, nuestra intención de que se nos revele la verdad es la única llave necesaria para abrir la puerta que nos conduce a vivir el significado lúcido de la palabra Descanso, todo lo demás, lo que hayamos buscado fuera de quien lo genera, jamás fue siquiera un remedo de lo que el Espíritu Santo nos recuerda en este día, y que nunca olvidaremos, pues una vez descubierto no querremos regresar a la distracción que produjeron las ilusiones de la manera errada que nos lo ofreció nuestro ego.
Práctica:
Dedica los primeros cinco minutos de cada hora de tu día a encontrar el descanso, entrando al templo en donde reside Dios, en la quietud de tu mente. Al entrar extiendes tu amor al mundo entero, todos los seres que han entrado al sueño de la separación del Padre, hoy perciben el efecto de tu poderoso encuentro con el que decides cesar con todo aquello que te había cohibido de la tranquilidad que mereces.
Despiertas tu, despierta el mundo y con tu firme intención de incluirles a todos en absoluto, deshaces las ilusiones que tanto agotaron tu mente y la de tus hermanos.
