Vemos en la pantalla una batalla en donde somos parte de la escena, vamos corriendo de una persecución en un automóvil y la carretera se acaba, el desenlace puede ser que caemos al precipicio, podemos frenar antes de llegar a él o el carro se avería, o nos desviamos a tiempo. Cualquiera que sea el desenlace afectará nuestra vida? Que sucederá después de salir de esta sala? Depende vivir de lo que suceda allí?
Todas estas preguntas nos dan las repuestas, definitivamente así vivimos aquí, viendo una ilusión, las escenas que elijamos todas harán parte de la ilusión, pues el protagonista nunca muere, porque nuestra naturaleza y sus leyes son inextinguibles, ahora aquí podemos disfrutar cada escena y ser felices en la experiencia, porque en realidad sabemos que nadie nos persigue, por consiguiente no necesitamos defendernos, no hay de que salvarse, pues ya estamos a salvo, no hay que temer pues estamos seguros, nada sale mal porque en una ilusión no hay nada que pueda alterar la verdad.
Ahora pensemos qué de diferente hay en imaginar una cinta y la vida que hemos experimentado en nuestros cuerpos a través de nuestra mente hasta ahora? Acaso ya no todas las escenas pasadas terminaron? hemos visto como existen infinitas posibilidades ,desenlaces e incluso para las escenas más difíciles no hemos más que visto que al pasar la tormenta viene la calma. Todo esto se resume la vivir el presente, aquí y ahora ya está todo dado.
Práctica
En la mañana, lee la lección durante cuatro minutos:
1. (75) La luz ha llegado.
2Al elegir la salvación en lugar del ataque, estoy simplemente eligiendo reconocer lo que ya está ahí. 3La salvación es una decisión que ya se tomó. 4El ataque y los resentimientos no existen como opciones. 5Por eso es por lo que siempre elijo entre la verdad y la ilusión; entre lo que está ahí y lo que no está ahí. 6La luz ha llegado. 7Solamente puedo elegir la luz porque no hay otra alternativa. 8La luz ha reemplazado a la oscuridad, y la oscuridad ha desaparecido.
Luego permanece en silencio y deja que venga la respuesta a ti hasta completar los quince minutos.
Durante el día ante cualquier percepción de resentimiento, aplica tus ideas sobre esta lección:
2Esto no puede mostrarme la oscuridad, pues la luz ha llegado.
3Tu luz, [nombre] es lo único que quiero ver.
4No quiero ver en esto más que lo que hay ahí.
En la noche lee la lección durante cuatro minutos:
3. (76) No me gobiernan otras leyes que las de Dios.
2He aquí la perfecta declaración de mi libertad. 3No me gobiernan otras leyes que las de Dios. 4La tentación de inventar otras leyes y de permitir que me subyuguen me acecha constantemente.5Sufro únicamente porque creo en ellas. 6Pero en realidad no me afectan en absoluto. 7Estoy perfectamente a salvo de los efectos de cualquier ley, excepto las de Dios. 8Y las Suyas son las leyes de la libertad.
Luego permanece en silencio y deja que venga la respuesta a ti hasta completar los quince minutos.
Durante el día puedes aplicar las ideas concretas ante cualquier ilusión:
2Mi percepción de esto me muestra que creo en leyes que no existen.
3Veo únicamente las leyes de Dios operando en esto.
4Permítaseme dejar que sean las leyes de Dios las que operen en esto, y no las mías.
