Despejar la presencia real del Amor, tiene señales muy claras y una de ellas es el
Resentimiento, el recuerdo de un sentimiento falso, re- senti- miento,un sentimiento ilusorio del pasado que nos aleja de la verdad, y vivir separados de ella es sinónimo de estar dormidos en un mundo irreal que calificamos como verdadero, en el que incluimos la imagen de un Dios falso, porque creemos que como somos, supuestamente Él es, que locura verdad? Queriendo conocer a Dios con nuestros disfraces…
Hoy tenemos un oportunidad hermosa, la de recordar que el resentimiento por insignificante que parezca nos mantiene presos de la ilusión y que el liberarnos de él, también nos acerca inmediatamente a la apertura presente de la realidad.
Te animas a dejar de soñar, sanando tus recuerdos falsos del re-senti-miento?
Práctica:
Seguimos con los 15 minutos a la misma hora en la mañana y en la noche, aquí pensarás es las personas con las cuales guardes algún resentimiento, esas relaciones conflictivas que te roban paz, también, pasa luego a pensar en los resentimientos que según tú, consideras insignificantes, en los que incluso están las personas que crees amar, al hacer esta observación honestamente, notarás que no hay nadie contra quien no tengas algo de resentimiento, por eso es que aún permaneces dormido… después de esto anímate a verlos a todos como amigos, piensa en cada uno por separado y mencionado su nombre has esta declaración:
“Te consideraré mi amigo, para poder recordar que eres parte de mí y así poder llegar a conocerme a mí mismo.”
Luego medita en un mundo en paz en el que no hay ningún tipo de amenaza ni conflicto, donde todo es amor y percibes en consecuencia, seguridad, deléitate en esta sensación y di:
“Él amor no abriga resentimientos.
Cuando me desprenda de mis resentimientos sabré que estoy perfectamente a salvo.”
Adicionalmente en la sesiones cortas de un minuto, cuando alguna persona llegue a tu mente sobre la cual haya un reflejo de resentimiento, di:
“El amor no abriga resentimientos. No traicionaré a mi propio Ser.”
Por lo menos cinco veces cada hora, repítete: “El amor no abriga resentimientos. Quiero despertar a la verdad de mi Ser dejando a un lado todos mis resentimientos y despertando en Él.”
